Skip to content
Allapp

El misterio de la batería de Bagdad de 2300 años de antigüedad

abril 1, 2022

Investigadores han encontrado cerca de una docena de objetos y su propósito permanece como uno de los misterios de la historia.

Estos jarrones han sido nombrados como Batería o Pila de Bagdad debido a que se encontraron en la colina de Kujut Rabua, una aldea al sureste de Bagdad, Irak. Fue en 1936 que arqueólogos descubrieron estos artefactos procedentes del periodo de parto (antes del año 226 d.C.)

Por más de dos meses, el Departamento Iraquí de Antigüedades extrajo un total de 613 objetos. Entre figurillas de arcilla, ladrillos cincelados, vasijas, entre otras piezas, que fueron fechados de entre el 248 a.C. y el 226 d.C. También encontraron estos singulares recipientes de arcilla de color amarillo claro.

Dentro había un cilindro de cobre fijado con asfalto a la embocadura de la vasija. Dentro del cilindro estaba una vara de hierro. Estos recipientes miden 14 cm de alto por 4 cm de diámetro. El cilindro de cobre medía 9 cm de alto por 2.6 cm de diámetro. La vara de hierro sobresalía 1 centímetro y parecía estar revestida de una capa de plomo.

El descubrimiento de estos recipientes rápidamente se colocó como uno de los desafíos más grandes de los arqueólogos ya que no eran simples jarrones para contener agua o cebada y tampoco fungían como objetos decorativos.

Wilhem König, arqueólogo alemán a cargo del Laboratorio del Museo Estatal de Bagdad en 1938, declaró que este objeto probablemente se trata de una pila o batería eléctrica. Esto lo estipulo en el tabloide Jahre Irak, publicado en Austria en 1940.

Uno de los experimentos que se realizaron en este objeto consistió en introducir en su interior un electrolito y conectarle una lámpara, la cual se encendió débilmente. El informe que se escribo tras este análisis redacto que este objeto se comportaba exactamente igual que una pila eléctrica moderna.

König relacionó este descubrimiento con otros cilindros, varillas y tapones de asfalto similares encontrados en Mesopotamia, todos ellos tenían varillas delgadas de hierro y bronce. Para el arqueólogo estas baterías podrían haberse unido en serie para aumentar la potencia del voltaje.

Willard Gray, un ingeniero en electrónica del Laboratorio de Alto Voltaje, de la General Electric Company, de Pittsfield (Massachusetts, EE. UU.), fabricó un duplicado de estas baterías al terminar la segunda guerra mundial. Las llenó con sulfato de cobre (aunque declaró que podría haber usado cualquier otro líquido electrolito que pudiera parecerse a los elementos al alcance de los habitantes de Bagdad de la época, como jugo de uva) y estas funcionaron, generando una potencia de entre uno y dos voltios.

El 11 de abril del 2003, durante la guerra de Irak, el Museo de Bagdad fue invadido y saqueado. Las baterías fueron desaparecidas o destruidas sin dejar rastro, llevándose por siempre piezas arqueológicas que no se podrán investigar más.

(Visited 3 times, 1 visits today)