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Allapp

Agua muerta: el peor miedo de barcos y navegantes

marzo 25, 2022

Un estudio realizado en Francia explica por fin el fenómeno que ha dejado perplejos a los oceanógrafos desde 1893.

Una realidad que todo el mundo conoce pero pocos cuestionan. Incluso, después de más de un siglo puede pasar desapercibido de forma consiente. Se trata del misterioso efecto que deja a los barcos parados en medio del mar aunque tengan los motores funcionando.

En 1893, el explorador Fridtjof Nansen, comenzó una expedición al Polo Norte que le daría fama mundial por romper un récord de navegación, pero en medio de su travesía pudo observar un extraño fenómeno que ha desconcertado a los Oceanógrafos por más de un siglo:  Cuando navegaba por las aguas del Ártico, al norte de Siberia, su barco comenzó a detenerse a pesar de que sus motores estaban a toda máquina.

“Hicimos bucles en nuestro curso, a veces dimos vueltas, probamos todo tipo de estrategias para evitarlo, pero con muy poco éxito”, relató Nansen.

Nansen se convirtió así en el primero en percatarse del fenómeno que nombró “agua muerta”

Fridtjof Nansen

Once años más tarde, en 1904, el físico y oceanógrafo sueco Vagn Walfrid Ekman logró identificar qué causaba esta anomalía.

Ekman demostró en un laboratorio que las olas formadas en esta parte del océano Ártico debajo de la superficie, entre capas de agua salada y dulce (que tienen distinta densidad) interactuaban con un barco, generando resistencia.

El agua en el Ártico se mezcla con diversas capas de salinidad.

El origen lo atribuyó a los glaciares que se derriten, formando una capa de agua dulce sobre el agua salada del mar. Entre mas salado mas denso. Sin embargo, en sus pruebas de laboratorio, Ekman vio que las olas de arrastre generaban oscilaciones en la velocidad del barco.

Esto difería de las observaciones de Nansen, cuyo barco se detuvo a una velocidad constante y anormalmente baja. Hasta la fecha nadie había podido explicar las diferencias, ni entender como funcionaba exactamente el efecto del agua muerta.

Pero un equipo interdisciplinario del Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS), la institución de investigación más importante de Francia, y de la Universidad de Poitiers, cree haber develado ambos misterios.

En un trabajo publicado en julio en la revista científica PNAS concluyeron que las variaciones de velocidad se deben a la generación de olas que actúan como una especie de “cinta transportadora ondulante”

El agua muerta atrapa a los barcos y hace que se mesan como si estuvieran sobre la cinta, que hace que se muevan hacia adelante y hacia atrás.

Unificando las observaciones de Ekman y Nansen, los científicos afirman que el efecto es solo temporal.

“Finalmente el barco termina escapando y alcanza la velocidad constante que describió Nansen”, publicaron en su estudio.

Los expertos resaltaron que el fenómeno no solo se da en lugares con glaciares, sino en todos los mares y océanos donde se mezclan aguas de diferentes densidades.

“También se encuentra en lagos fríos de montaña en verano porque hay estratificación de la temperatura, y por lo tanto, existe el riesgo de que los nadadores se ahoguen”, advirtió el coautor del estudio Germain Rousseaux.

Rousseaux agregó que el fenómeno ocurre además en la desembocadura de ríos como el Orinoco, en América del Sur, debido al flujo de los ríos con sedimentos sobre el agua salada del mar.

Curiosamente, este estudio no se realizó con el fin de develar el misterio de lo que le ocurrió a Nansen hace más de un siglo, sino para desentrañar una incógnita mucho más antigua.

¿Quedó la flota de Cleopatra y Marco Antonio atrapada en agua muerta durante la Batalla de Accio?

El trabajo forma parte de un gran proyecto que investiga por qué durante la Batalla de Accio o Actium (en el año 31 a. C.), en la Grecia antigua, las grandes naves de Cleopatra y Marco Antonio perdieron cuando se enfrentaron a los buques más débiles de César Octavio.

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