
La comunidad científica se ha vuelto loca ante tal hallazgo.
El fotógrafo e investigador Ismet Smaili encontró un misterioso artefacto en las montañas de Kosovo. El objeto en cuestión parece una bobina Tesla cubierta por una roca de más de 20,000 años de antigüedad. Lo más extraño es que la piedra recubre a la bobina de una forma inusual, de tal manera que no parece ser accidental; sino que ambos elementos se funden como uno solo.

La bobina con alambres de cobre no está simplemente envuelta en una piedra, podríamos decir que más bien está insertada; como si la piedra se hubiera derretido intencionalmente alrededor del cobre para darle esa forma y crear el transformador.

Este artefacto tiene 4 aberturas simétricamente ubicadas donde probablemente se conectaban cables que recolectaban la energía recibida del transformador. También tiene un material aislante, muy diferente al material circundante y bandas convexas en círculo que igualmente se funden con la piedra.

Ante este descubrimiento, algunos expertos decidieron analizar el enigmático objeto y determinaron que tiene una edad de unos 20,000 años. Ismet entregó muestras del suelo donde se encontró el transformador para que se analizara con la técnica de datación radiométrica, de lo que se concluyó dicha antigüedad.

El transformador no encaja con lo que sabemos de la historia de la civilización humana; es por eso que se vuelve mucho más misterioso. ¿Quién podría haber creado ese aparato hace miles de años? ¿Con qué propósito? ¿Acaso era el mismo para el que nosotros lo usamos? ¿Por qué apareció en la Península de los Balcanes hasta ahora? ¿La civilización que lo elaboró era mucho más avanzada que la nuestra para la época y por algún motivo desapareció sin dejar evidencia?

Ismet Smaili, el descubridor, dijo que va a entregar el artefacto a la comunidad científica para que se le realicen análisis más profundos y puntuales. Por el momento, este hallazgo nos deja con más preguntas que respuestas pero esperamos que el misterio se vaya develando poco a poco.