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Allapp

La trágica historia de Laika, el primer ser vivo en orbitar la Tierra

marzo 23, 2022

El 3 de noviembre de 1957, la Unión Soviética logró uno de los pasos más importantes en la búsqueda de conquistar el cielo.

Uno podría pensar que la conquista del universo esta hecha por solo hombres, pero no fue así. El primer ser vivo en llegar a orbitar La Tierra fue una hembra canina, sin una raza definida, llamada Laika. Ese día de noviembre la pequeña perra ingresó al Sputnik 2 emprendiendo un viaje que no tenía regreso.

La misión se anunció tras el lanzamiento del Sputnik 1, el cual se convertiría en el primer satélite hecho por el ser humano en orbitar la tierra. La orden la dio el primer ministro Nikita Khrushchev, quien pidió a los científicos, que eran dirigidos Vladimir Yazdovsky, coincidieron en que volarían a en el aniversario 40 de la Revolución bolchevique en Rusia.

Divulgación / Youtube

A los científicos se les encargo elegir un perro que pudiera ser apto para embarcarse en una misión pionera, pero que a ojos de muchos es extremadamente cruel. La decisión fue arbitraria pues, a pesar de tener perros en los laboratorios, a los cuales eran apegados, decidieron utilizar un perro en situación de calle los cuales consideraron “aptos” para esta tarea.

Para elegir un “voluntario”, los perros fueron sometidos a una serie de pruebas que determinan sus niveles de obediencia y pasividad, ya que el animal elegido tenía que comportarse adecuadamente en el vuelo y no poner en riesgo el objetivo central de la misión.

La perrita nombrada “Laika” por el equipo de científicos fue la que mejor se adaptaba a esos requerimientos ya que mostraba un comportamiento óptimo porque acababa de dar a luz recientemente. La perrita tenía rasgos de una mezcla de Husky y Spitz, se calculó que tenía solo 3 años, siendo muy joven para ese tipo de razas. Vladimir Yazdovsky decidió llevarla a pasear y darle un día “premium” antes del despegue pues sabía que ella jamás regresaría a la Tierra.

A las 5:30 del 3 de noviembre de 1957, Laika fue introducida abordo del Sputnik 2. La perra se veía visiblemente asustada y temblaba, de acuerdo a muchos presentes, piensan que ella pasó sus últimas horas con hambre pues, no tenía los suministros correctos para la misión.

Divulgación / Youtube

Con el tiempo, los ruidos y los y los cambios de la presión durante el despegue aceleraron el ritmo cardiaco de Laika, llevando su corazón a funcionar hasta 3 veces más rápido que un perro normal. Incluso así, la perra logró llegar la altura deseada y orbitó la tierra por más de 103 minutos. El problema que finalmente terminó la misión fue la caída del escudo térmico del Sputnik 2, lo que subió la temperatura de la cápsula hasta más de los 90°C.

Tras este evento, la prensa se dividió. Mientras la Unión Soviética aseguró que la perrita sobrevivió durante días, la prensa americana cuestionó la declaración e incluso declararon que, de acuerdo a sus cálculos, los soviéticos hubieran podido rescatar a Laika si se lo proponían.

Divulgación / Youtube

Varios activistas de animales se lanzaron contra la URSS y la acusaron de actuar de manera irresponsable al no crear una tecnología capaz de devolver al perrito vivo de regreso a la Tierra.

Los científicos involucrados declararon que incluso si le hubieran dado mucha agua, comida y oxígeno habría sido imposible regresarla a salvo al planeta. Años después de la misión, muchos de los científicos participantes expresaron públicamente su pesar. En 1985 la historia de Laika quedó plasmada en la pantalla grande con la película sueca “Mi vida como un perro”.

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