
Cuando los encontraron descubrieron que tenían una datación geológica de al menos 28 millones de años
Estos esqueletos de restos humanos fueron encontrados en la isla de Guadalupe en las Antillas, pero con la peculiaridad de que al realizar los primeros análisis, su datación geológica era de al menos 28 millones de años, es decir, pertenecientes a la época del Mioceno, mucho antes de que los seres humanos modernos aparecieran en dicha isla.
Para muchos investigadores la datación claramente no es correcta, pero el debate sigue abierto.
Una de las muestras extraídas en las costas de Guadalupe, cerca de la aldea de Moule, Fue una losa de piedra de aproximadamente 2 toneladas, enviada al Museo Británico en 1812 y expuesta al público, pero con la llegada de la teoría de Darwin, la tablilla quedo olvidada en el sótano.

El estudio dentro del Museo Británico.
Una de las cosas a favor de que los restos estén en el Museo es que han sido estudiados de forma científica y pueden seguir observándose. El problema es que los esqueletos no encajan con la teoría de la evolución, pues es imposible que hubiera humanos modernos hace 28 millones de años.
Solo un estudio arqueológico o geológico podrá determinar si realmente los restos pertenecen al Mioceno, algo que hasta el momento no se ha podido lograr.
Al presentar una clara contradicción a la teoría de la evolución, la comunidad científica rechaza la veracidad de estos restos y prefiere pensar que la datación no es correcta. Incluso no existe ningún estudio que desmienta que son de hace 28 millones de años.

Quizás el orden evolutivo no fue como dijo Darwin, y Australopithecus, Homo Habilis, Homo Erectus, Neanderthales, incluso Homo Sapiens, y otras tantas especies de homínidos que hoy desconocemos, coexistieron en la misma época, o en tiempos mucho más remotos de lo que la Ciencia piensa. No sería la primera vez que la ciencia se equivoca y con el paso de los años rectifica y corrige sus propias afirmaciones.